ENFOQUE

ABORDAMOS EL APRENDIZAJE DE LA MÚSICA
DESDE EL JUEGO Y EL SENTIMIENTO,
NO ES NECESARIO TENER UN TALENTO O DON ESPECIAL
(AUNQUE TAMBIÉN SON BIENVENIDOS)
SOLO NECESITAMOS CONFIANZA Y BUENA PREDISPOSICIÓN.

APRENDEMOS DESDE LA IMITACIÓN, LA REPETICIÓN Y EL REFLEJO, PREGUNTA Y RESPUESTA, CADA UNO A SU TIEMPO, SIN DEMASIADA EXIGENCIA NI PRESIÓN, NADA DE PENSAR DEMASIADO, CANTAMOS LO QUE VAMOS A TOCAR Y CONSTRUIMOS CONSTANTEMENTE UN NUEVO LENGUAJE .
VEMOS POSTURA DE MANOS Y CORPORAL EN GRAL, LE DAMOS LUGAR A LA LECTURA EN LA MEDIDA QUE HAYA UN INTERES GRUPAL, TRANSITAMOS EL APRENDIZAJE DE FORMA RELAJADA Y LOS RESULTADOS SON MUY BUENOS.

Si pensamos en la noción o percepción del imaginario que tenemos en gral del aprendizaje musical formal o bien en la importancia o lugar que tenga para cada uno de nosotros la música en nuestras vidas, es fundamental filtrar los diversos mensajes socioculturales contemporáneos, ( cargados de prejuicios y mensajes de exitísmo dirigidos a un mercado de consumo que devora gran parte de la riqueza esencial de toda expresión humana) así, podremos apreciar mejor que este arte
a través de sus distintas formas y expresiones nos acompaña desde los principios de la humanidad.
En distintos contextos no solo académicos, si no de entretenimiento, dispersión, terapéuticos, grupales, individuales, rituales etc.

Si cambiamos la mirada, si dejamos de pensar e imaginarnos un aprendizaje ortodoxo (bastante cuestionado hoy en día por sus contenidos innecesarios y que no contemplan un equilibrio, creativo, intelectual, emocional y físico) se nos abre un abanico para explorar la música desde nuestras propias posibilidades (y esto ya es muy rico) ya que podemos transitar, investigar, crear, improvisar y dar nuevas formas, desde un enfoque donde lo emocional y vivencial priman por encima del plano intelectual o productivo y profesional.

Tocando música nos encontramos con la diversión, el disfrute, el placer
de compartir, del sentir por sobre el pensar, de conectarnos con nuestro propio ser a través de nuestro cuerpo y nuestras emociones, cantando y tocando soltamos el lenguaje ordinario de las palabras, se relaja la mente, aparecen nuevas formas de comunicación, dejamos de lado miedos y creencias, el juego es todo, la sorpresa, la espontaneidad, la creatividad. Todos estos elementos nos rescatan del automatismo, de la costumbre, de lo conocido, de lo seguro. Por eso, para personas que quieran indagar en si mismos o que atraviesan rutinas de cualquier tipo, aprender música es un verdadero tesoro.
ES MAS FÁCIL DE LO QUE TE IMAGINAS
ANIMÁTE VENí A TOCAR!!